haciendo equilibrismos y deseando que dê tudo certo entre el trapecio y la cuerda floja
la foto... ya se sabe de quem
4x4x4x4












Amelia: ¿Te fijaste? Adelaida no estuvo en el duelo.
Martirio: Ya lo sabía. Su novio no la deja salir ni al tranco de la calle. Antes era alegre; ahora ni polvos echa en la cara.
Amelia: Ya no sabe una si es mejor tener novio o no.
Martirio: Es lo mismo.
(Extracto) La casa de Bernarda Alba. Federico García Lorca





* publicado em noigrandes: n.4,
São Paulo, 1958



Recuerdo cómo yacimos juntos
cierta diáfana mañana de verano,
cómo apoyaste tu cabeza en mi cadera
y suavemente te volviste hacia mí,
y apartaste la camisa de mi pecho,
y hundiste la lengua hasta mi corazón desnudo,
y te extendiste hasta tocar mi barba,
y te extendiste hasta abrazar mis pies.
Walt Whitman
